domingo, 31 de enero de 2010

El terrorismo... ¿por qué?


EL AÑO pasado un matrimonio de misioneros, testigos de Jehová, se vio sin salida en medio de los acontecimientos en la ocasión de una aterradora matanza en la ciudad de Kolwezi, Zaire. Aparentemente los que asaltaron la ciudad fueron hombres de tribus que contaban con apoyo comunista, y al principio pareció que no pasarían de solo asustar a la gente blanca por medio de disparar a la parte superior de las casas. Muchas de las personas blancas se encerraron en sus hogares y obstruyeron las entradas como protección, pero más adelante los agresores se lanzaron a un desenfreno de saqueo, borrachera, violaciones y asesinatos que convirtió al pueblo en el escenario de una gran carnicería. Se puso fin a una horrible semana de terror con la llegada de la legión extranjera francesa el 19 de mayo, y la de paracaidistas belgas el día siguiente. Se calculó que en la matanza habían muerto unos 200 blancos y 700 negros. ¿Cómo le fue al matrimonio de Testigos? Durante siete días se refugiaron en su hogar detrás de una barrera de cajas de literatura bíblica, y resguardaron las ventanas con cajas, colchones y almohadas. Por todas partes volaban proyectiles y metralla. Su casa se convirtió en un revoltijo, pero ellos sobrevivieron y fueron transportados por avión a Kinshasa. Aunque las heridas que recibieron fueron leves, la esposa, que ya tea seis meses de embarazo, había sufrido tanta tensión que dio a luz un nene antes de tiempo. El varoncito, por no estar completamente desarrollado para vivir fuera de la matriz de la madre, vivió solo cuatro días. A los padres, sin embargo, les consolaba el conocimiento de que el bebé volvería a vivir en una Tierra mucho más placentera, y también la esperanza de que ellos mismos quizás pasen con vida a través de esta era de terrorismo y puedan dar la bienvenida al niño, cuando regrese a la vida en ese paraíso.—Luc. 23:43; Juan 5:28, 29.
LA AMENAZA DEL TERRORISMO

Mire a cualquier parte de la Tierra que usted desee hoy día y verá que el terrorismo asoma allí, para espanto de la gente. Los terroristas han derrocado sistemas democráticos en las Américas. Miles de personas han muerto como resultado de luchas encarnizadas entre católicos y protestantes en Irlanda del norte. En el Japón, terroristas militantes retrasaron por cinco años la apertura del nuevo aeropuerto internacional de Tokio. Las guerrillas palestinas continúan su lucha contra Israel, y hasta han matado a muchos ocupantes de autobuses. En Alemania e Italia, elementos terroristas han asesinado a personas a quienes habían secuestrado, una situación que culminó en Roma con el asesinato del anterior primer ministro Aldo Moro.
Además hay el terror que diariamente se presenta en las calles de muchas grandes ciudades de la Tierra. Los asaltos callejeros, los robos, las violaciones y los asesinatos se han convertido en incidentes cotidianos. Ya pocas personas se sienten realmente seguras. Sí, el terrorismo anda desenfrenado por todo el globo terráqueo.
Una publicación semanal describió esta situación como una “epidemia de violencia.” Esta publicación citó de una entrevista las siguientes palabras de Walter Laquer, “una destacada autoridad sobre el terrorismo”:
“Los terroristas de hoy difieren de sus equivalentes del pasado en un aspecto muy importante. . . . Los terroristas del siglo diecinueve seleccionaban a sus víctimas. . . . El terrorismo de hoy día obra sin distinguir... se ha hecho mucho más cruel que en el pasado. Los terroristas dejan una bomba en un supermercado y no se preocupan en lo más mínimo por quién muera. Mire, el período hasta la primera Guerra Mundial fue, en general, más humano. Siento tener que decir que en nuestros días ha llegado a tenerse en poco la vida humana... en parte como resultado de la experiencia de matanza masiva de las Guerras Mundiales primera y segunda. Además, ahora tenemos a esos filósofos de la violencia que no existían en el siglo diecinueve... gente que afirma que la violencia es maravillosa, que tiene buen efecto sicológico en uno, que realmente necesitamos la violencia.”
El Sr. Laquer también advirtió acerca de la posibilidad de que unos terroristas se apoderaran de armas de “superviolencia,” por medio de las cuales pudieran destruir todo un país, en lo cual estarían incluidos familias, amigos y enemigos... ¡el conjunto entero de las personas!

¿A QUÉ SE DEBE LA EPIDEMIA?

Note que la autoridad de quien se ha citado declara que esta era de terrorismo inhumano, brutal, se puso en marcha como resultado de la primera guerra mundial. La epidemia de violencia ha continuado desde entonces. Esto es de particular interés para los estudiantes de la Biblia, pues Jesús mismo, al hablar de ‘la señal de Su presencia y de la conclusión del sistema de cosas,’ predijo como “principio de dolores de aflicción” que ‘se levantaría nación contra nación y reino contra reino’... el mundo se envolvería en guerra total. Jesús dijo que a esto seguiría un “aumento del desafuero” y ‘escenas espantosas, mientras que los hombres desmayarían por el temor y la expectativa de las cosas que vendrían sobre la tierra habitada.’—Mat. 24:3, 7, 8, 12; Luc. 21:10, 11, 26.
Jesús indicó que estos acontecimientos aterradores serían parte de la señal de que él, como “el Hijo del hombre,” estaría presente en su glorioso trono en los cielos, para juzgar a las naciones y pueblos de la Tierra, y ejecutar a los inicuos. Evidentemente hemos estado en ese tiempo de juicio desde 1914, cuando comenzó la epidemia de terrorismo.—Mat. 25:31-33, 41, 46.
La filosofía de la violencia ciertamente ha adquirido prominencia desde 1914, y esto ha marcado a este siglo como una época mucho más aterradora que los siglos anteriores. Sin embargo, es de interés el hecho de que hace más de cuatro milenios hubo una era de violencia y terror semejante a la de hoy. Eso fue en los días de Noé. La Biblia la describe así:
“Y la tierra llegó a estar arruinada a la vista del Dios verdadero y se llenó la tierra de violencia. De modo que vio Dios la tierra y, ¡mire! estaba arruinada, porque toda carne había arruinado su camino sobre la tierra.”—Gén. 6:11, 12.
La gente violenta de aquel tiempo fue principalmente la poderosa prole híbrida que vino de la unión de las hijas de los hombres y desobedientes hijos de Dios de la región espiritual, que se habían materializado en la Tierra. A esta descendencia se les llamó “nefilim,” que significa “derribadores”... “poderosos” que aterrorizaron a la humanidad. (Gén. 6:4) Ellos provocaron una era de violencia comparable a lo que vemos en la Tierra hoy día. Aquella generación inicua rehusó prestar atención a la advertencia de Noé acerca de la destrucción que les vendría. Tal como Jesús declaró en la profecía que ya hemos citado: “No hicieron caso hasta que vino el diluvio y los barrió a todos.” Y Jesús dio a entender claramente que Su ‘presencia como el Hijo del hombre’ tendría el propósito de ejecutar un juicio semejante a aquél sobre la generación inicua del tiempo del fin del mundo.—Mat. 24:37-39.

¿CÓMO TERMINARÁ?

En muchas profecías bíblicas se da a conocer que esta era de terrorismo tendrá su propio fin violento. (Jer. 25:31-33; 2 Tes. 1:7-9; 2 Ped. 3:5-7) Pero esto no ocurrirá por medio de terroristas ni naciones que usen armas de “superviolencia” de modo que se destruya la Tierra o partes de ella. Más bien, será por medio de la acción de Jesucristo, quien ama a la humanidad y tiene verdadero interés en liberar de los terrores de nuestra era a los amadores de la justicia. Por esto, después de describir la “angustia” de las naciones por causa de los terrores de nuestro día, Jesús dice estas palabras animadoras:
“Al comenzar a suceder estas cosas, levántense erguidos y alcen sus cabezas, porque su liberación se acerca.”—Luc. 21:25, 28.
Sí, es tiempo de que todos los de entre la humanidad oprimida que aman la justicia levanten la cabeza a causa de la gozosa expectativa de los tiempos felices del futuro. Fue fe firme en Dios, junto con la esperanza de una Tierra paradisíaca y la resurrección de los muertos, lo que sostuvo a los fieles misioneros durante aquella terrible experiencia en Zaire. La fe en las promesas de Dios continúa sosteniendo a siervos devotos de Dios dondequiera que estén sirviendo en esta Tierra violenta. Que también lo sostenga a usted, para pasar con vida a través de esta era de terrorismo y entrar en ‘una nueva tierra donde ha de morar la justicia.’—2 Ped. 3:13.

Terrorismo: Ahora!

El terrorismo es el uso sistemático del terror,[1] para coaccionar a sociedades o gobiernos, utilizado por una amplia gama de organizaciones políticas en la promoción de sus objetivos, tanto por partidos políticos nacionalistas y no nacionalistas, de derecha como de izquierda, así como también por grupos religiosos, racistas, colonialistas, independentistas, revolucionarios, conservadores, ecologistas y gobiernos en el poder.[2]

El terrorismo, como táctica, es una forma de violencia política que se distingue del terrorismo de estado por el hecho de que en éste último caso sus autores pertenecen a entidades gubernamentales. Se distingue también de los actos de guerra y de los crímenes de guerra en que se produce en ausencia de guerra.[3] La presencia de actores no estatales en conflictos armados ha creado controversia con respecto a la aplicación de las leyes de guerra.

La palabra "terrorismo" se encuentra política y emocionalmente cargada, y esto dificulta consensuar una definición precisa.

Es común el uso de la palabra por parte de gobiernos para acusar a sus opositores.[4] [5] También es común que las organizaciones e individuos que lo practican rechacen el termino por injusto o impreciso.[6] Tanto los unos como los otros suelen mezclar el concepto con la legitimidad o ilegitimidad de los motivos propios o de su antagonista. A nivel académico se opta por atender exclusivamente a la naturaleza de los incidentes sin especular sobre los motivos ni juzgar a los autores.

Algunos medios de comunicación como la BBC, que desean enfatizar su imparcialidad, sugieren en sus guías de estilo evitar el término terrorista y terrorismo.

Definiciones

El Diccionario de la Real Academia Española, en el avance de su vigésima tercera edición modifica la anterior incluyendo una tercera acepción, define el término «terrorismo» como:

Terrorismo
1. m. Dominación por el terror.
2. m. Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror.
3. m. Actuación criminal de bandas organizadas, que, reiteradamente y por lo común de modo indiscriminado, pretende crear alarma social con fines políticos.[9]

El DRAE también recoge dos acepciones para la palabra «terrorista»,[10] a saber:

Terrorista
1. adj. Que practica actos de terrorismo. Apl. a pers., u. t. c. s.
2. adj. Perteneciente o relativo al terrorismo.

El Código Penal Argentino establece en su artículo 213 ter. sancionado en 2007 que solo podrá considerarse autor del delito de terrorismo al que:

«...tomare parte de una asociación ilícita cuyo propósito sea, mediante la comisión de delitos, aterrorizar a la población u obligar a un gobierno o una organización internacional, a realizar un acto o abstenerse de hacerlo, siempre que ella reúne las siguientes características:
a) Tener un plan de acción destinado a la propagación del odio étnico, religioso o político;
b) Estar organizado en redes operativas internacionales;
c) Disponer de armas de guerra, explosivos, agentes químicos o bacteriológicos, o cualquier otro medio idóneo para poner en peligro la vida o la integridad de un número indeterminado de personas.»[11]

El Código Penal Español de 1995 en el artículo 571, donde tipifica el delito de terrorismo, define terrorista como:

«Los que perteneciendo, actuando al servicio o colaborando con bandas armadas, organizaciones o grupos cuya finalidad sea la de subvertir el orden constitucional o alterar gravemente la paz pública, cometan los delitos de estragos o de incendios tipificados en los Artículos 346 y 351, respectivamente, serán castigados con la pena de prisión de quince a veinte años, sin perjuicio de la pena que les corresponda si se produjera lesión para la vida, integridad física o salud de las personas.»

Los EE. UU. desde 1983, con propósitos estadísticos y analíticos, han utilizado las siguientes definiciones referentes al terrorismo que se recogen en el Título 22 del Código de los Estados Unidos, sección 2656f(d)

«Terrorismo: Violencia premeditada y con motivos políticos perpetrada contra objetivos civiles por grupos subnacionales o agentes clandestinos, generalmente con la intención de influenciar a un público determinado.»

Por su parte, Fernando Reinares ha definido el concepto específico de terrorismo internacional, como el que:[12]

«en primer lugar, ... se practica con la deliberada intención de afectar la estructura y distribución del poder en regiones enteras del planeta o incluso a escala misma de la sociedad mundial. En segundo término, aquel cuyos actores individuales y colectivos hayan extendido sus actividades por un significativo número de países o áreas geopolíticas, en consonancia con el alcance de los propósitos declarados»

Definición del término realizada por elementos de las dictaduras militares de Latinoamérica

Chile en su Constitución, mantiene un artículo donde establece sanciones particulares contra el terrorismo dictada durante el gobierno de facto de Augusto Pinochet. Señala el artículo 9º:

«Art. 9. El terrorismo, en cualquiera de sus formas, es por esencia contrario a los derechos humanos. Una ley de quórum calificado determinará las conductas terroristas y su penalidad. Los responsables de estos delitos quedarán inhabilitados por el plazo de quince años para ejercer funciones o cargos públicos, sean o no de elección popular, o de rector o director de establecimiento de educación, o para ejercer en ellos funciones de enseñanza; para explotar un medio de comunicación social o ser director o administrador del mismo, o para desempeñar en él funciones relacionadas con la emisión o difusión de opiniones o informaciones; ni podrán ser dirigentes de organizaciones políticas o relacionadas con la educación o de carácter vecinal, profesional, empresarial, sindical, estudiantil o gremial en general, durante dicho plazo. Lo anterior se entiende sin perjuicio de otras inhabilidades o de las que por mayor tiempo establezca la ley. Los delitos a que se refiere el inciso anterior serán considerados siempre comunes y no políticos para todos los efectos legales y no procederá respecto de ellos el indulto particular, salvo para conmutar la pena de muerte por la de presidio perpetuo.»

En la Argentina, el por entonces dictador General Jorge Rafael Videla definía en 1978 los alcances del término terrorismo al declarar al Times de Londres lo siguiente:

Un terrorista no es solamente alguien con un arma de fuego o una bomba, sino también alguien que difunde ideas contrarias a la civilización occidental y cristiana.

Evolución del término

Para acceder a una mayor comprensión de la naturaleza del terrorismo, es conveniente un análisis más detallado, de la evolución en el uso del término. La palabra "terror" proviene del idioma latín terror o terroris, sinónimo de Deimos. En la Antigua Grecia, Ares, Dios de la Guerra, tenía dos hijos: Phobos y Deimos (Miedo y Terror).[14]

Maquiavelo recomendaba en su clásico libro El Príncipe (1532) que «es más seguro ser temido que amado».[15] Estas recomendaciones políticas de Maquiavelo, se relacionan con el concepto moderno de "terrorismo de Estado", aplicado a las autoridades públicas cuando buscan aterrorizar a la población. La frase "el árbol de la libertad debe ser regado con la sangre de los patriotas y de los tiranos", atribuida a Thomas Jefferson, se toma como una apología del tiranicidio y es uno de los tópicos de la Independencia de Estados Unidos (1776).

El terrorismo, como acto realizado por los ciudadanos o los súbditos, encuentra sus antecedentes en las doctrinas del tiranicidio y el derecho a la resistencia, de antiguos orígenes (ej. sic semper tyrannis), pero que se consolidaron como tales en la Edad Moderna, como respuesta de los particulares a los abusos de poder del Estado.

El derecho al tiranicidio, es decir el que se le reconoce a cualquier persona para matar a un gobernante tirano, proviene de la Antigua Grecia, aunque su desarrollo como teoría comienza en la escolástica medieval europea, con los aportes de Tomás de Aquino (1225-1274) y sobre todo en la Edad Moderna, con las reflexiones del Padre Mariana (1536-1623). El derecho al tiranicidio es considerado también uno de los precedentes intelectuales de las revoluciones burguesas, al justificar moralmente la desobediencia contra un poder opresivo, y promover incluso el asesinato del rey.

El derecho a la resistencia o derecho de rebelión, íntimamente relacionado con la justificación del tiranicidio, encuentra también sus primeras formulaciones teóricas en la escolástica europea, retomando las reflexiones de San Isidoro de Sevilla (560-636) y Santo Tomás de Aquino.

La palabra «terrorismo» (así como «terrorista» y «aterrorizar») apareció por primera vez en Francia durante la Revolución francesa entre (1789-1799), cuando el gobierno jacobino encabezado por Robespierre ejecutaba o encarcelaba a los opositores, sin respetar las garantías del debido proceso. El término comenzó a ser utilizado por los monárquicos, como propaganda negativa aplicada al gobierno revolucionario. Al igual que los consejos de Maquiavelo en El Príncipe, el Reinado del Terror (1793-1794), es una manifestación del terrorismo de Estado, antes que del terrorismo de los ciudadanos.

El terror, como arma política de los ciudadanos, apareció en Rusia en la segunda mitad del siglo XIX, entre algunos grupos opositores al régimen zarista, tomando como inspiración el terrorismo de Estado de la Revolución francesa. En 1862, el Piotr Zaichnevski redactó el manifiesto titulado Joven Rusia proclamando:

Hemos estudiado la historia de Occidente y sacado sus lecciones: seremos más consecuentes que los lastimosos revolucionarios franceses de 1848; pero sabremos ir más lejos que los grandes campeones del terror de 1792. No retrocederemos, incluso si para derribar el orden establecido nos hace falta verter tres veces más sangre que los jacobinos franceses.[16]

Las primeras críticas teóricas elaboradas contra al terrorismo, y la distinción del concepto con los de derecho a la resistencia y tiranicidio, provienen del propio campo de los revolucionarios rusos antizaristas, como Georgi Plejánov en su libro Anarquismo y socialismo (1894),[17] Lenin en el capítulo "¿Qué hay de común entre el economismo y el terrorismo?" incluido en su famoso libro ¿Qué hacer? (1902),[18] y sobre todo León Trotsky, que publicó Terrorismo y comunismo en 1905.

En su sentido actual, el término fue acuñado extensivamente por la propaganda nazi para hacer referencia a los movimientos de Resistencia de los países ocupados por el ejército alemán y consolidado por las dictaduras latinomericanas de las décadas del 70 y del 80 y los Estados Unidos, en el marco de la Doctrina de la Seguridad Nacional desarrollada desde la Escuela de las Américas. En ambos casos se hizo patente que existen relaciones estrechas entre el terrorismo realizado por ciudadanos y el terrorismo de Estado, siendo aquel, muchas veces, la justificación de éste.[19]

Un estudio de 2003 realizado por el ejército estadounidense[20] afirma que existen más de 100 definiciones de terrorismo. Por todos estos factores, muchos especialistas consideran la palabra terrorismo un término que en su uso ha devenido en un concepto meramente propagandístico para descalificar al enemigo más que definir un situación de forma objetiva.

Naciones Unidas

A pesar del reconocimiento de su conveniencia, no ha sido nunca posible alcanzar un consenso sobre la definición de terrorismo, básicamente por la imposibilidad de conseguir una definición rigurosa que no incluya las acciones terroristas de los estados. El primer intento de definición se produjo en 1937 en tiempos aún de la Sociedad de Naciones:

«Cualquier acto criminal dirigido contra un estado y encaminado a o calculado para crear un estado de terror en las mentes de personas particulares, de un grupo de personas o del público en general.»[21]

La resolución 51/210, «Medidas para eliminar el terrorismo internacional», adoptada en la 88 Asamblea Plenaria, de 17 de diciembre de 1996, proclama en el punto I.2[22] que la Asamblea General de las Naciones Unidas:

«Reitera que los actos criminales encaminados o calculados para provocar un estado de terror en el público general, un grupo de personas o personas particulares para propósitos políticos son injustificables en cualquier circunstancia, cualesquiera que sean las consideraciones políticas, filosóficas, ideológicas, raciales, étnicas, religiosas o de cualquier otra naturaleza que puedan ser invocadas para justificarlos.»

En un informe a la ONU el especialista A.P Schmid[21] propuso tomar como punto de partida el concepto de crimen de guerra, considerando que si su definición se extiende al tiempo de paz se alcanza una muy funcional definición de los actos de terrorismo como los «equivalentes en tiempo de paz a los crímenes de guerra».

Dentro de la serie de definiciones exploradas una de las más recientes ha sido la formulada el 1 de diciembre de 2004 incluida en el Informe final del Grupo de expertos de Alto Nivel sobre las Amenazas, los Desafíos y los Cambios, nombrado por el Secretario General de Naciones Unidas:

Cualquier acto, además de los ya especificados en los convenios y convenciones vigentes sobre determinados aspectos del terrorismo, los Convenios de Ginebra y la Resolución 1566 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (2004) destinado a causar la muerte o lesiones corporales graves a un civil o a un no combatiente, cuando el propósito de dicho acto, por su naturaleza o contexto, sea intimidar a una población u obligar a un gobierno o a una organización internacional a realizar una acción o abstenerse de hacerla.[23]

Existe además lo que se ha descrito como un consenso académico, un acuerdo entre los especialistas, que según la formulación de Schmid (1988) se puede expresar así:[21]

«El terrorismo es un método productor de ansiedad basado en la acción violenta repetida por parte de un individuo o grupo (semi) clandestino o por agentes del estado, por motivos idiosincráticos, criminales o políticos, en los que — a diferencia del asesinato — los blancos directos de la violencia no son los blancos principales. Las víctimas humanas inmediatas de la violencia son generalmente elegidas al azar (blancos de oportunidad) de una población blanco, y son usadas como generadoras de un mensaje. Los procesos de comunicación basados en la amenaza — y en la violencia — entre el terrorista (la organización terrorista), las víctimas puestas en peligro y los blancos principales son usados para manipular a las audiencias blanco, convirtiéndolas en blanco de terror, blanco de demandas o blanco de atención, según que se busque primariamente su intimidación, su coerción o la propaganda.»

Instrumentos del terrorismo

Dentro de los instrumentos utilizados para implementar dicho mecanismo, o actos terroristas, se incluyen diversas formas de violencia física contra las personas, como el secuestro, la tortura o la ejecución extrajudicial; diversas formas de violencia moral, como la amenaza de las anteriores o la presión social; diversas formas de violencia contra los bienes privados y públicos, como la destrucción de los mismos con materiales explosivos o incendiarios. Finalmente, uno de los instrumentos más utilizados por los grupos terroristas es el atentado con explosivos contra blancos militares o civiles para provocar muertes indiscriminadas o no[cita requerida].

En el caso del terrorismo de estado, pueden citarse como ejemplo los bombardeos aéreos de ciudades. El Código Aéreo de La Haya de 1923 estableció que «está prohibido el bombardeo aéreo con el objeto de aterrorizar a la población civil...».[24] Sin embargo esta regla y otras similares nunca fueron ratificadas por los países de mayor poder militar. En ese marco algunos autores han citado como ataques terroristas el bombardeo de Guernica en 1936,[25] o el que realizara Estados Unidos con bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki en 1945[26] .

Análisis del término terrorismo

Terrorismo es un término que ha sufrido un abuso de lenguaje por parte de los estados que intencionadamente pretenden desacreditar a sus enemigos. Así los nazis llamaban terroristas a los judíos que se rebelaron en Varsovia;[27] en la Sudáfrica del apartheid se decía que muchos negros hacían actividades terroristas; los franceses dijeron lo mismo de los argelinos que se opusieron a la dominación de Francia (y que en algunos casos utilizaron métodos terroristas). Durante el siglo XX se acusó indiscriminadamente de terroristas a múltiples guerrillas sudamericanas; incluso asociaciones no violentas, com

o las argentinas Madres de Plaza de Mayo y Abuelas de Plaza de Mayo, también fueron consideradas -y aún lo son por algunos sectores- como organizaciones terroristas.[28] En la situación de ocupación de Iraq, iniciada por los Estados Unidos en 2003, es difícil trazar la línea divisoria entre terrorismo y resistencia.

En la actualidad la denominada guerra contra el terrorismo o lucha contra el terrorismo constituye un punto fundamental en la agenda de los gobiernos y principales partidos políticos de los países occidentales, tanto es así que una parte importante de la política gira en torno a dicha cuestión. Algunos puntos de vista sostienen que se le

está dando una excesiva centralidad a la cuestión del terrorismo, mayor que la incidencia que este fenómeno tiene sobre la sociedad.[cita requerida]

Existe una fuerte controversia sobre si ciertas intervenciones de algunos ejércitos fuera de sus fronteras podrían ser calificadas de terroristas, considerando que podrían infundir el miedo en la población civil como medio para conseguir fines políticos. Como ejemplo se suelen utilizar la actuaciones del ejército sirio en Líbano, el serbio en Bosnia, el israelí en los Territorios palestinos, el ruso en Chechenia y el estadounidense en lugares como Iraq o Afganistán. Cuando estos actos son realizados por fuerzas apoyadas por los gobiernos

, dentro de sus propias fronteras, pueden constituir terrorismo de Estado, el cual es ejecutado con una relación de fuerzas favorable. El terrorismo al que se hace referencia, usualmente es mucho más difícil de determinar, ya que es el que se ejerce con una relación de fuerzas desfavorable. Resulta difícil separar "terrorismo" de "resistencia". Un criterio sería analizar los grupos u organizaciones bajo dos aspectos:

Métodos de los grupos terroristas

Bajo el punto de vista metodológico, se puede consid

erar terrorista al grupo que perpetre secuestros, atentados con bombas, asesinatos, amenazas y coacciones de manera sistemática. Técnicamente, esos actos están destinados a producir terror en la población enemiga y se definen sin duda como terroristas. En sentido neutro, el término es empleado a menudo por la prensa para designar a los grupos que ejecutan esa metodología.

Armas terroristas

Aunque prácticamente cualquier cosa puede ser considerada un arma (desde una cerilla y un palo de escoba hasta una bomba atómica), los terroristas han utilizado habitualmente armas cortas[cita requerida] o semiautomáticas[cita requerida]. Algunos grupos integristas como Hezbolá han llegado a tener misiles antiaéreos. También es muy común el uso de bombas caseras de potencia variable, llegando a usar en algunos casos el propio cuerpo de los terroristas como vector de aproximación de la bomba[cita requerida]. Cuando lo que se ha pretendido es un magnicidio a una distancia segura de su dispositivo de seguridad se suelen utilizar rifles con mira telescópica[cita requerida].

En general, los grupos terroristas tienden a utilizar cualquier elemento que les permita lograr sus objetivos con la mayor resonancia mediática posible[cita requerida], ya sean esos elementos armas procedentes de los ejércitos regulares o adquiridas en el mercado internacional de tráfico de armas o se trate de medios improvisados. Especial relevancia tiene el atentado del World Trade Center del 11 de septiembre de 2001, en el que se utilizaron aviones de pasajeros secuestrados.

Los tipos de bomba más comunes suelen ser[cita requerida]:

Armas de destrucción masiva que han sido utilizadas por terroristas:

Hay varios precedentes de ataques con armas de destrucción masiva. Uno en el que se utilizaron agentes químicos (gas sarín), fue el del grupo sectario Verdad Suprema, que colocó en un par de ocasiones (en 1994 y en 1995) un pequeño dispositivo en el metro de Tokio. Un atentado realizado con agentes biológicos (salmonella) fue el ocurrido en el condado de Wasco, en el que los ultraderechistas intentaron utilizar el atentado con fines políticos, aunque finalmente lograron el resultado contrario al ser descubiertos.

Aspectos psicológicos del terrorismo

La complejidad del fenómeno terrorista impide su aprehensión desde una única concepción psicológica. Por lo demás, la bibliografía especializada presenta un exceso de teorías frente al número de estudios empíricos realizados, en parte debido a la dificultad de acceder a la psique de los terroristas para analizarla.

Hay, no obstante, varios estudios de referencia sobre el tema; entre ellos, destacan los siguientes:

  • entre 1979 y 1981 se realizó una investigación encargada por el Ministerio del Interior de Alemania que pretendía ahondar en la biografía de personas sospechosas de terrorismo (la mayoría de extrema izquierda, y unos cuantos de extrema derecha). Además de la consulta de expedientes, se realizaron múltiples entrevistas con terroristas encarcelados. De la investigación se dedujo el perfil de un profesional del terrorismo sobre la base de una concreta evolución psicológica: situación inicial de opresión (social y/o familiar); vida en la clandestinidad donde se desarrollaba un contramodelo de su vida anterior; desarrollo de una dicotomía amigo-enemigo que desembocaba en una pérdida del sentido de la realidad.
  • Martha Crenshaw (basándose en testimonios autobiográficos de ex miembros y miembros del IRA, OLP, etc.), Marc Sageman (sobre la llamada "Yihad"), Khapta Akhmedova y Ariel Merari (sobre el entorno social y familiar de los terroristas), Eyad El-Sarraj (sobre el terrorismo suicida), Brian Barber (sobre jóvenes de la franja de Gaza), Anne Speckhard (a través del testimonio de rehenes de terroristas); Jerrold Post, Nichole Argo y Yoram Schweizer (a partir de testimonios recogidos en cárceles israelíes y palestinas); y Nasra Hassam (a partir de entrevistas con miembros de Hamas y Yihad)[cita requerida].

Represión del terrorismo

Las formas y herramientas para combatir a las personas y organizaciones a las que un Estado califica de terroristas o potencialmente terroristas, han sido y son objeto de discusión. En algunos casos se ha sostenido que la represión del terrorismo debe realizarse siguiendo los procedimientos legales, respetando los derechos humanos de las personas y preservando el sistema democrático, pero en otros casos el Estado ha recurrido a procedimientos ilegales, fuerzas parapoliciales y paramilitares, autorización de la tortura, suspensión de los derechos humanos e incluso instalación de dictaduras. Entre los procedimientos para reprimir el terrorismo, también se ha sostenido la necesidad de secuestrar y suprimir la identidad de los hijos de las personas a los que el Estado imputa ser terroristas.[29] En este último sentido, la jueza argentina Delia Pons expresó en 1978 a la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, la doctrina jurídica que sostenía en materia de hijos de personas calificadas como terroristas por el Estado:
Estoy convencida que sus hijos eran terroristas, y terrorista es sinónimo de asesino. A los asesinos yo no pienso devolverles los hijos porque no sería justo hacerlo. No tienen derecho a criarlos. Tampoco me voy a pronunciar por la devolución de los niños a ustedes. Es ilógico perturbar a esas criaturas que están en manos de familias decentes que sabrán educarlos como no supieron hacer ustedes con sus hijos. Sólo sobre mi cadáver van a obtener la tenencia de esos niños.
Delia Pons, Jueza de Menores.[29]

Entre las experiencias internacionales más destacadas para reprimir acciones calificadas como terroristas se encuentran las que realizaron los gobiernos militares argentino y chileno en la década de 1970, el gobierno italiano frente a las Brigadas Rojas, el gobierno español frente a la ETA y el gobierno de los Estados Unidos en la llamada Guerra contra el terrorismo. Las prácticas, tácticas, y estrategias de gobiernos, ejércitos y otros grupos especializados contra el terrorismo, se denomina contraterrorismo.

Ejemplos de terrorismo de Estado

Artículo principal: Terrorismo de Estado

Para la represión del terrorismo es habitual que el debate se centre en la necesidad de optar entre el respeto a los derechos humanos y la seguridad nacional. Muchas veces las medidas represivas incluyen la suspensión de los derechos constitucionales.

En la Argentina, durante el régimen militar que gobernó entre 1976-1983 el general Tomás Armando Sánchez de Bustamante explicaba lo siguiente:

El terrorismo es un hecho de excepción y de gravedad tal que reclama derechos proporcionales. Hay normas y pautas que no son de aplicación en este caso. Por ejemplo, el derecho al “hábeas corpus”. En este tipo de lucha, el secreto que debe envolver las operaciones especiales, hace que no deba divulgarse a quien se ha capturado y a quien se deba capturar. Debe existir una nube de silencio que rodee todo... y esto no es compatible con la libertad de prensa”.[30]

En algunos casos extremos se ha llegado a sostener la necesidad de que el Estado sustraiga los hijos de personas consideradas como terroristas, para quitarles su identidad. En la Argentina la jueza Delia Pons, titular del Tribunal de Menores de Lomas de Zamora explicaba las razones de esta medida a las Abuelas de Plaza de Mayo con estas palabras:

Estoy convencida de que sus hijos eran terroristas, y terrorista es sinónimo de asesino. A los asesinos yo no pienso devolverles los hijos porque no sería justo hacerlo. Sólo sobre mi cadáver van a obtener la tenencia de esos niños.[5]

Convención Interamericana contra el Terrorismo

El 3 de junio de 2002 la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó la Convención Interamericana contra el Terrorismo. La misma tiene como objetivo obligar a todos los estados americanos a sancionar leyes antiterroristas y establecer un sistema continental de represión del terrorismo, que no encuentre limitaciones para actuar derivadas de ciertas garantías legales, como el secreto bancario, traslado de personas detenidas entre países, la invocación del "delito político" o condición de refugiado, el derecho de asilo. [31] Luego del proceso de ratificaciones, la misma entró en vigor el 7 de octubre de 2003.[32]

La convención puntualiza especialmente que la represión del terrorismo no puede afectar en modo alguno los derechos humanos de las personas:

Nada de lo dispuesto en la presente Convención se interpretará en el sentido de que menoscaba otros derechos y obligaciones de los Estados y de las personas conforme al derecho internacional, en particular la Carta de las Naciones Unidas, la Carta de la Organización de los Estados Americanos, el derecho internacional humanitario, el derecho internacional de los derechos humanos y el derecho internacional de los refugiados.
A toda persona que se encuentre detenida o respecto de la cual se adopte cualquier medida o sea encausada con arreglo a la presente Convención se le garantizará un trato justo, incluido el goce de todos los derechos y garantías de conformidad con la legislación del Estado en cuyo territorio se encuentre y las disposiciones pertinentes del derecho internacional. (incisos 2 y 3 del artículo 15)[31]

Entre los elementos notables de la sanción de la convención se destaca la imposibilidad final de tipificar el delito de terrorismo, así como la falta de consenso para calificarlo como delito de lesa humanidad.[32] También se ha cuestionado la afectación del derecho de asilo que establece la convención, al punto que Chile, Costa Rica y México hicieron reserva de no acatarla en este aspecto.

lunes, 11 de enero de 2010

¡Prolongue su vida mediante el trabajo!


EL TRABAJO, especialmente cuando es placentero, puede prolongar la vida. Esta afirmación tiene respaldo científico. Por ejemplo, cierto estudio que se realizó entre personas de edad avanzada, el cual duró 15 años, mostró que lo que más contribuye a la longevidad es la satisfacción que se deriva del trabajo. La felicidad ocupó el segundo lugar.
Hace algunos años, la antropóloga Sula Benet llevó a cabo un estudio sobre los abjasios, pueblo de la Unión Soviética. El estudio reveló que la cantidad de abjasios que vivían 90 años de edad o más era 25 veces mayor en comparación con la de otros ciudadanos soviéticos. ¿Cómo explicó ella sus hallazgos? Escribió: “Tanto la medicina soviética como los abjasios concuerdan en que los hábitos de trabajo de éstos tienen mucho que ver con su longevidad”.
La gente que sigue trabajando durante toda su vida tiene mayor probabilidad de vivir por más tiempo. A la larga, los que se jubilan y dedican mucho tiempo a viajar y a pasatiempos no hallan que esto sea totalmente satisfaciente. ¿Por qué? Porque dichas actividades no son trabajo que produzca “algo de valor para otras personas”. Solo al hacer cosas por otras personas —hasta el grado que lo permitan nuestra salud y circunstancias— podemos seguir experimentando satisfacción.
La capacidad del trabajo en lo relacionado con prolongar la vida es, por supuesto, limitada. Tarde o temprano, prescindiendo de lo satisfaciente que pudiera haber sido nuestro trabajo, nos llega la hora de la muerte. ¡Pero hay otra clase de trabajo cuya realización encierra la promesa de vida que ha de prolongarse por una eternidad! ¿Es eso realmente posible? ¿Qué clase de trabajo pudiera ser ése?

El trabajo más placentero y remunerador

La Palabra de Dios, la Biblia, dice en 1 Juan 2:17: “El mundo va pasando [...], pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. Sí, es el hacer la voluntad de Dios lo que puede prolongar la vida por toda una eternidad. Hoy el hacer dicha voluntad incluiría el seguir el consejo que el apóstol Pablo dio a Timoteo: “Trabaja en propagar la buena noticia y desempeña bien tu servicio”. (2 Timoteo 4:5, Nueva Biblia Española [católica].)
Una parte muy significativa de la “buena noticia” hoy día es ésta: el Reino de Dios, por el cual los cristianos llevan mucho tiempo orando, ya ha sido establecido en los cielos. Actualmente está reuniendo aquí en la Tierra a sus súbditos y preparándolos para que sobrevivan al fin del sistema inicuo de cosas de Satanás. (Mateo 6:10; Daniel 2:44.)
¿Pudiera haber algo más placentero y remunerador que dedicar tiempo a hablar a otras personas acerca de esta maravillosa esperanza? Millares de testigos de Jehová contestarían: No. Por eso se esfuerzan por hacer de ello su ‘trabajo’, la actividad más importante de su vida.
El efectuar esta obra los ha beneficiado grandemente. En primer lugar, el gozo y la satisfacción que derivan de ello los ayuda a contrarrestar los rasgos desagradables de otros tipos de trabajo que tengan que realizar. Eso ayuda a los testigos de Jehová a mantener un espíritu feliz, prescindiendo de cuáles sean las condiciones de su trabajo seglar.
Las buenas nuevas también encierran la promesa de vida en el nuevo sistema de Dios, donde todo tipo de trabajo será placentero. Esperan participar en el cumplimiento de estas palabras proféticas: “Ciertamente edificarán casas, y las ocuparán; y ciertamente plantarán viñas y comerán su fruto. No edificarán y otro lo ocupará; no plantarán y otro lo comerá. Porque como los días de un árbol serán los días de mi pueblo; y la obra de sus propias manos mis escogidos usarán a grado cabal. No será para nada que se afanarán, ni darán a luz para disturbio; porque son la prole que está compuesta de los escogidos de Jehová, y sus descendientes con ellos”. (Isaías 65:21-23.)
¿Le preocupa a usted el que el hombre esté contaminando el ambiente? Entonces, no hay duda de que disfrutaría de ayudar a convertir la Tierra en un Paraíso global. ¿Le preocupa el que estén en peligro de extinción ciertas especies de animales, o el que el hombre maltrate a los animales? Entonces es muy probable que disfrutaría de ayudar a cuidar de manera amorosa a estas criaturas inferiores. ¿Le preocupa el futuro de los niños de hoy día? Entonces disfrutaría mucho de criarlos bajo condiciones justas.
El hacer un trabajo tan deleitable en el nuevo sistema de cosas de Jehová Dios de ninguna manera pudiera llamarse una pesadilla. Y si usted da pasos positivos ahora a fin de participar en esa grandiosa obra, de seguro hallará que es mucho más que solo una ilusión.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

La trampa de la bebida: ¿un peligro para usted?

La catástrofe social del consumo indebido de alcohol

EL CONSUMO de alcohol presenta dos caras: una de felicidad y otra de desdicha. Cuando es moderado, alegra el corazón, y así lo reconoce la Biblia (Salmo 104:15). Sin embargo, las Escrituras también advierten que los excesos resultan nocivos e incluso mortíferos, igual que la picadura de una serpiente venenosa (Proverbios 23:31, 32). Examinemos con detenimiento el precio tan alto que pagamos por culpa de este problema.

“Un automovilista ebrio atropelló a una madre de 25 años y a su niño de 2 años el sábado pasado. [...] La joven madre, que tenía seis meses de embarazo, falleció el domingo, y su hijo sufre un grave traumatismo craneal”, señaló el rotativo Le Monde. Por desgracia, no se trata de casos aislados. Es probable que conozcamos a alguien implicado en un accidente ocasionado por el consumo indebido de alcohol. De hecho, anualmente mueren o resultan heridas miles de personas por esta causa.

El número de víctimas mortales

En lo referente a vidas humanas, el costo del consumo indebido de alcohol es incalculable. En Francia es, después del cáncer y las enfermedades coronarias, la tercera causa de muerte. Todos los años mata directa o indirectamente a unas cincuenta mil personas, lo que —según un informe comisionado por el Ministerio de Salud francés— representa una catástrofe equivalente a “dos o tres accidentes de aviones jumbo por semana”.

El sector de la población donde el alcohol se cobra más víctimas es la juventud.

Un informe publicado en 2001 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que en Europa es la principal causa de muerte entre los varones de 15 a 29 años. Y se prevé que en algunos países de Europa del Este terminará a corto plazo con la vida de 1 de cada 3 hombres jóvenes.



Violencia y agresiones sexuales

El alcohol fomenta las conductas violentas. Puede desinhibirnos, liberarnos de las convenciones sociales y distorsionar la interpretación que hacemos de las acciones ajenas, facilitando así las reacciones violentas.

También contribuye significativamente a la violencia doméstica y las agresiones sexuales. Un estudio realizado con reclusos franceses indicó que la bebida estuvo implicada en dos tercios de las violaciones y los atentados contra el pudor. Otras investigaciones señalan que el 75% de las mujeres polacas con maridos alcohólicos han sufrido agresiones en el hogar, de acuerdo con la revista Polityka. Y los autores de otro trabajo calcularon que “sin importar su edad, quienes consumen alcohol corren casi el doble de riesgo de ser víctimas de homicidio, y [hasta] quienes conviven con ellos, aunque no beban, también corren más peligro de ser asesinados” (Comité de Asuntos Científicos de la Asociación Médica Americana).

El precio que paga la sociedad

Si a los gastos en que incurren las instituciones sanitarias y las aseguradoras añadimos la pérdida de productividad ocasionada por accidentes, enfermedades y fallecimientos prematuros, vemos que la sociedad paga un precio exorbitante por el abuso del alcohol. A los 4.000.000 de ciudadanos de Irlanda les cuesta, como mínimo, 1.000 millones de dólares al año. Según una fuente citada por el diario The Irish Times, esa cantidad cubriría “la construcción de un hospital y un estadio deportivo, y la adquisición de un avión para cada ministro todos los años”. En 1998, el periódico Mainichi Daily News dijo que, en Japón, las repercusiones económicas de los excesos con la bebida ascienden a “más de seis billones de yenes [55.000 millones de dólares] anuales”. Un informe presentado al Congreso estadounidense señaló: “Se calcula que el costo económico del abuso del alcohol fue de 184.600 millones de dólares tan solo en 1998, lo que viene a ser 638 dólares por cada habitante —hombre, mujer o niño— que vivía en Estados Unidos ese mismo año”. Y ¿qué cabe decir de los daños psicológicos que se ocasionan con la ruptura de familias, la pérdida de seres queridos y la interrupción de estudios y carreras?

Es fácil ver las consecuencias que tiene el consumo indebido de alcohol en la sociedad actual. Pero ¿qué hay del lector? ¿Suponen sus hábitos con la bebida una amenaza para su salud y la del prójimo?

FRANCIA

Los estudios indican que abusan del alcohol unos cinco millones de personas, de las cuales dos o tres millones manifiestan dependencia

NIGERIA

Según el periódico Daily Champion, de Lagos, en el país hay “más de quince millones de alcohólicos”, lo que constituye cerca del 12% de la población

PORTUGAL

Presenta uno de los índices de consumo de alcohol puro por habitante más altos del mundo. El 10% de la población tiene “graves incapacidades ligadas al alcohol”, indica el diario lisboeta Público

ESTADOS UNIDOS

“A unos catorce millones de estadounidenses —el 7,4% de la población—, se les puede diagnosticar abuso del alcohol o alcoholismo.” (10th Special Report to the U.S. Congress on Alcohol and Health)

sábado, 12 de diciembre de 2009

Salvó a Cinco Personas con su Vida

Jimmy Hickerson se encontraba atendiendo a unos clientes en su pequeño negocio a orillas del lago Michigan, cuando repentinamente sonó el teléfono. Sin saber por qué, en ese momento, se estremeció ante el constante repiqueteo del aparato. Era su esposa Sue, que entre sollozos y llanto le informaba que Meghan, la más pequeña de sus tres hijos acabada de sufrir un accidente.


Cuando los Hickerson llegaron al hospital, el pastor de la iglesia, quien ya se encontraba allí, les dio la mala noticia. Su hija se hallaba esquiando junto con unos amigos, cuando accidentalmente cayó de cabeza en una tubería de fierro y estaba gravemente herida.

Tras horas y horas de angustiosa espera, a la familia Hickerson le dieron otra espantosa noticia; la chica de 14 años se encontraba con el cerebro dañado irremediablemente, aunque el resto de su cuerpo se conservaba bien.

En ese mismo hospital, pero en el piso de abajo, se encontraba Chris Nelson, un joven de 26 años, estaba consumiéndose a causa de una enfermedad del hígado, como resultado de haber bebido lejía accidentalmente, cuando apenas tenía dos años de edad.

Y en el quinto piso, Katie Gabrielson, una chica de 23 años, requería urgentemente de pulmones. La radiación diaria que había soportado desde los 18 años para tratar su extraña enfermedad llamada Síndrome de Hodgkin, había quemado tan severamente sus pulmones que ahora estaban duros como piedras. La chica requería de oxígeno 24 horas al día.

Mientras tanto los padres de la joven Meghan Hickerson vivían un infierno espantoso. Por eso cuando los médicos los llevaron a una pequeña sala de juntas y los inquirieron sobre la posibilidad de donar los órganos de su hija, Jimmy casi salta sobre los galenos para destrozarlos ante tal sugerencia. Sin embargo Sue, con mucha mas tranquilidad y enteresa, cuestionó a su esposo: ¿Y qué tal que si en lugar de esta situación, nosotros estuviéramos aquí, esperando un órgano para Meghan?".

Tras meditarlo un poco y consultarlo con sus otros hijos, los afligidos padres tomaron la decisión más difícil y triste de sus vidas, la de desconectar las máquinas que mantenían artificialmente viva a su amada Meghan y donar sus órganos, los cuales sirvieron no sólo a dos personas, sino a cinco. Su hígado fue para Chris, mientras que sus pulmones los recibió Katie.

Un granjero retirado de 64 años recibió su corazón, un hombre de 41 años obtuvo su páncreas y un riñón, y su otro riñón fue para una mujer de 33 años de Nueva Jersey.

Meses después, en un programa de televisión dedicado a transplantes de órganos, los Hickerson conocieron a cada una de las cinco personas que habían salvado sus vidas gracias a Meghan y la decisión de sus padres, pero también allí mismo se conocieron Katie (la joven que recibió los pulmones) y Chris (quien recibió el hígado), que se sintieron muy atraídos uno hacia el otro y comenzaron a salir.

Y finalmente se enamoraron. Ahora viven en Wisconsin, donde Chris trabaja para una imprenta y Katie es secretaria médica.

Los Hickerson dicen que a su hija le encantaba hacerla de cupido, y no tienen duda de que ha actuado desde el más allá para reunir a Katie y Chris.

sábado, 28 de noviembre de 2009

¿Causa daño el “rock ’n’ roll”?


LA MÚSICA popular de gran parte de la juventud moderna por algunos años ya ha estado dominada por lo que se conoce como rock ’n’ roll Este es un término muy indefinido. No solo incluye grandes extremos en cuanto a calidad sino también una gran variedad de formas y modismos musicales. Lo que tienen en común la mayoría de las formas de música de “rock” es el énfasis que se pone en el ritmo, “la excitación del ritmo duro, arremetedor e inequívoco.”

¿Cuál es el origen del nombre “rock ’n’ roll”? Según la revista High Fidelity de noviembre de 1967: “El término rock-and-roll tiene una connotación sexual... rockin’ and rollin’ originalmente significaban fornicar. Pero después de todo la palabra jazz, que en otro tiempo era un verbo, quería decir la misma cosa.” La música de “rock” parece haber principiado cuando se combinó el ritmo negroide con la música de “blues.”

Esto sin duda ayuda a explicar por qué ha sido tan fuerte la influencia de los ejecutantes negros y la música negroide en el campo del “rock.” Una fase prominente del “rock” comenzó con el popular Elvis Presley y su modo sensual de cantar. Sin embargo, se pudiera decir que el “rock” recibió su mayor empuje con los “Beatles.”

Otra cosa que los grupos de “rock” tienen por lo general en común es su juventud. Como hizo notar Leonard Bernstein: “Esta clase de música es completamente de, por y para los chicos, y por chicos quiero decir cualquiera de ocho a veinticinco años de edad.” Lo muy cierto que es esto se puede ver por el hecho de que uno de los grupos sobresalientes de “rock” consta de tres jovencitos, dos de los cuales tienen catorce años, y el otro, doce años. Una encuesta sobre los televidentes de uno de los grupos populares, los ‘Monkees,’ salió con el dato de que el promedio de la edad de éstos era de diez años.

Hoy los jóvenes modernos tienen toda la atención puesta en las diversas clases de “rock,” tanto al comprar discos y cintas como al tocar música de “rock” ellos mismos. En gran parte son el factor principal de que la venta de los discos de “rock” sea un negocio anual de 2.000 millones de dólares tan solo en los Estados Unidos. ¿Es el engolfamiento de los jóvenes en el “rock” una cosa buena, o podría resultar en daño? Mucho depende de la naturaleza de la música de “rock” y el grado al cual los jóvenes lleguen a ser adictos a ella.

Explotado por el comercialismo

Por supuesto, los jóvenes y los padres no pueden esperar que la industria musical elimine del rock ’n’ roll cualquier daño que pueda causar. Las ganancias son demasiado grandes. Y es fácil para el mercantilismo explotar a los jóvenes modernos atrayendo sus debilidades, sus prejuicios, sus pasiones, tal como lo está haciendo la industria cinematográfica. En consecuencia, acerca del negocio de la publicidad musical, la revista High Fidelity de noviembre de 1968 dijo: “El negocio musical es una ramera. Hace y pone en el mercado cualquier cosa que cree que puede vender, como se ve por la elaboración de propaganda a favor de usar drogas. Hace muy poco con propósitos de honor. Hace lo que su público, en particular su público joven, quiere que haga.”
Sí, la diversión de hoy es un gran negocio y el gran negocio no tiene escrúpulos en cuanto a explotar a los jóvenes para obtener ganancias. Entre las maneras en que hace esto es formando grupos de rock ’n’ roll. Los jóvenes modernos tienen mucho dinero para gastar, ya sea de sus padres o por ganarlo ellos mismos. Para que este dinero entre en sus cofres, el gran negocio atrae a los jóvenes lisonjeándolos, ofreciéndoles lo que quieren o lo que se les puede inducir a querer. Como bien lo expresó el autor Gene Lees: “Ninguna industria manipula a los jóvenes con la serena habilidad quirúrgica del negocio de la música pop.” Esto no quiere decir que toda la música de rock ’n’ roll está dominada por el gran negocio. Sus ganancias rápidas y fáciles han atraído a muchísimos jovencitos a esforzarse por obtener sus remuneraciones financieras. Los jóvenes son fácilmente ‘embaucados’ por los productores de rock ’n’ roll porque los jóvenes tienden a amoldarse a los de su propia clase, sus iguales.

Protesta y rebelión

Un aspecto de la música de “rock” es su protesta. No hay duda, la generación más joven ciertamente tiene base válida para protestar contra mucho de lo que está sucediendo hoy en el mundo. Una revista musical popular indicó que, tanto entre los ejecutantes como entre sus entusiastas, hay quienes hacen patente “una preocupación por la tendencia de la sociedad norteamericana en el día presente... su materialismo, su egoísmo evidente, esa carrera vil hacia el logro ilusorio, la suciedad y estancamiento de las ciudades de la nación, el letargo del Congreso, las terribles cuestiones morales planteadas por la guerra en Vietnam.” Y esta preocupación se expresa en la letra de alguna de la música de rock ’n’ roll.

Pero se reconoce que tal clase de letra de protesta forma la minoría. De manera general la letra del rock ’n’ roll expresa sutil, secreta o abiertamente la rebelión de los jóvenes contra las normas y principios de la generación de mayor edad, tal como lo hacen muchos jóvenes por su indumentaria y el lenguaje que usan. Sobre esto, el escritor Gene Lees expresó que desde que los jóvenes se han inclinado a ser rebeldes, y nunca más que hoy, “la industria sagazmente les está vendiendo rebelión... rebelión empacada y envuelta en plástico.”

Muy semejantes son las observaciones de Daniel Greene, según se publicaron en el National Observer del 15 de enero de 1968: “Nada, quizás, refleja la brecha entre las generaciones de manera más notable que la nueva música. Hace eco a todas las otras manifestaciones de la rebelión de los jóvenes contra el orden establecido... el movimiento hippie, el uso de drogas, la protesta social, el pacifismo agresivo, la indumentaria ridículamente harapienta, el rechazamiento esparcido de la religión y el convencionalismo moral y la aversión crónica a los peines, peluqueros y salones de belleza.” En consecuencia la letra de una canción se mofa de los padres por mirar TV, aunque los jóvenes pasan mucho más tiempo mirándola que los adultos. Otra canción, “Ella se va de la casa,” culpa a los padres por el proceder de ella.

Sin embargo, letras de esa clase simplemente añaden significado a lo que se ha llamado “la vitalidad rebelde ya presente en el ‘rock.’” Por eso, aunque los censores pueden restringir las letras más ofensivas, no pueden censurar la rebelión del “rock,” porque es parte de la música, el ritmo. Como señaló además D. Greene: “Prescindiendo de cuánto madure la letra de las canciones, el ritmo todavía es lo importante en la música de rock. . . . Por lo general es difícil oír las palabras de todos modos . . . El sonido de la música pop, en realidad, siempre ha sido su atracción compulsiva.” Y dice N. Diamond, un escritor de canciones de “rock”: “La mayor parte de los discos no se compran por su contenido lírico, sino por su contenido musical. Si la música me contagia, escucho la letra. Si la música no me mueve, olvídala.”

Confirman esto las observaciones de Richard Goldstein, un comentarista sobre la escena musical moderna que recibe extensa publicidad. En el Times de Nueva York del 24 de noviembre de 1968, bajo el encabezamiento “¿Por qué les gusta el rock a los chicos?” escribió: “Para suprimir la revolución del rock, uno tendría que proscribir la música misma, puesto que la revuelta es inherente en su naturaleza de versión electrificada de los blues . . . Es fácil olvidar . . . que el rock ’n’ roll comenzó como la música de los delincuentes juveniles . . . Los primeros motines fueron . . . ocasionados por la música pop y el súbito escape de la represión a que estimulaba. Su salvajismo escuálido conjuró a los demonios gemelos de la violencia y la vitalidad. Su intensidad batidora funciona como banda sonora de la revuelta.”

¡Cómo subraya todo esto el daño potencial que hay en gran parte de la música de “rock”! Sugiere que los jóvenes sean tanto moderados como sumamente selectivos al dar rienda suelta a su apego a la música de “rock.”

Su ruido y violencia

Por otra parte, el rock ’n’ roll puede causar daño cuando se caracteriza por un sonido fuerte y violencia física. El sonido fuerte se debe a su fuerza física genuina o a la amplificación electrónica. Como lo expresó un ejecutante adolescente: “Desde el punto de vista de mi edad, diría que me gusta porque es fuerte. Esto es cierto. Lo sé por los bailes a los que solía ir. Llegaba a la puerta y lo primero que me llamaba la atención era el volumen. Realmente me excitaba... por unos cinco minutos de todos modos.” En realidad, según el Electronics Illustrated de enero de 1969 y el Times de Nueva York del 20 de agosto de 1968, el ‘rock duro’ definidamente puede causar daño al oído. Este daño bien puede ser serio y permanente, dependiendo de lo fuerte que sea la música y por cuánto tiempo esté uno expuesto a ella.

Aun más objetable es la violencia que exhiben algunos grupos de “rock” en sus conciertos públicos. En el transcurso de un concierto, un prominente músico de un grupo de “rock” sumamente popular arrojó un micrófono fuera del escenario, escupió a su auditorio que estaba en la primera fila y terminó incendiando su guitarra con líquido de encendedor de cigarrillos. Un grupo inglés de “rock” demuele un automóvil en el escenario durante sus ejecuciones. El grupo de “rock” que ocupa el tercer lugar en popularidad en Inglaterra se siente “obligado a destruir en la escena, a patear los tambores, a lanzar micrófonos al piso, a despedazar altoparlantes, a hacer pedazos las guitarras de madera y alambre.” (Life, 28 de junio de 1968) Y en un grupo ‘el batería bate como si ardiera por alcanzar alturas inalcanzables de furia percutiente. Su equipo no puede responder a su esfuerzo. Un tambor se viene abajo de la percha; un címbalo sale volando. ¡Ahora el batería está de pie pateando y lanzando instrumentos en toda dirección mientras el resto de su grupo sigue ejecutando como si nada estuviera sucediendo, salvo para esquivar los objetos voladores!’

¿Es tal clase de conducta verdadera diversión musical? ¿O es simplemente una exhibición de frenesí emocional? ¿No estimula desafuero y expresión violenta de parte de los que la presencian? Estas ejecuciones vivas de parte de algunos de estos grupos son una de las partes más objetables de la escena del rock ’n’ roll. “Sensuales,” “satánicas” e “inicuas” son los adjetivos que se usan en la prensa para describir estas ejecuciones.

Blasfemo e inmoral

Pero el que haya ejecuciones públicas de ese tipo no debe extrañar cuando notamos los sentimientos blasfemos e inmorales que se expresan en la letra de muchas canciones de rock ’n’ roll. Y el modo de la música siempre está en armonía con las palabras. Así, una prominente cantante que depende fuertemente del licor cuando actúa y que arenga contra toda hipocresía de los adultos canta: “No necesitamos a Dios, cada uno de nosotros es su propio dios.” Y uno de los grupos de “rock” más selectos sale cantando letra blasfema que sarcásticamente satiriza expresiones bíblicas favoritas como “Benditos son los mansos, porque ellos heredarán . . . ”

Entre los grupos de “rock” de aparición reciente está uno de cuyos ejecutantes se dice que ‘cantan con caderas, brazos e ingles, y de vez en cuando con la voz.’ Su mensaje a la juventud moderna se epitoma en el título de una de sus canciones: “¡Fuera las trabas, hermanos y hermanas!” ¿Y qué quiere decir “fuera las trabas”? ¡Librarse de toda restricción!
Entre las grabaciones más recientes que ha ofrecido al público uno de los miembros de los Beatles está la que se intitula “Dos vírgenes,” que contiene ejecuciones por él mismo y su querida (en aquel tiempo; ahora su esposa). Se vende en una funda con una fotografía de los dos desnudos; la vista de enfrente está en el frente de la funda y una vista de atrás en el reverso de la funda. Varias compañías grabadoras británicas rehusaron venderlo. En los Estados Unidos se formó una nueva compañía grabadora de discos para publicarlo. ¿Y cómo se llama? ¡Tetragrámaton, la palabra que representa las cuatro letras hebreas para Jehová, el Creador, Dios de la Biblia y del universo!

Sí, como dice Richard Goldstein en la revista Life: “El rock es subversivo, no [solo] porque parece autorizar las relaciones sexuales, las drogas y las emociones baratas, sino porque anima a su auditorio a tomar sus propias decisiones en cuanto a los tabúes sociales.” O, en otras palabras, anima a los jóvenes a hacer lo que quieran prescindiendo de los principios correctos. Esto se desprende de muchísimos títulos y letras tales como: “Pasemos juntos la noche,” “A vivir para hoy, amigo, que quizás nunca haya un mañana,” “Quiero verlo y oírlo todo.”

Hay muchas melodías ejecutadas por artistas del “rock” que son, para algunas personas, agradables en sí, y también hay muchas letras que son decorosamente sentimentales o en otros sentidos no son objetables. Pero en vista de todo lo ya dicho parece que todos los jóvenes que se interesan en hacer lo que es correcto hacen bien en ser tanto discriminadores como moderados al disfrutar de la música de “rock.”

En particular los jóvenes que afirman ser ministros cristianos deben ser selectivos. Saben cuál es la posición del cristiano tocante a cantar canciones que idolatran al Estado o que celebran fiestas paganas. ¿No deberían ejercer igual cuidado para evitar toda música popular cuyo tema o letra blasfeme a Dios o la Biblia? ¿No deberían tener cuidado para evitar música que exprese rebelión contra los padres, que estimule a diversas clases de inmoralidad como fornicación o el uso de drogas que crean hábito?

Los jóvenes cristianos que verdaderamente viven en armonía con la Biblia comprenden que “la sabiduría de arriba es primeramente casta, luego pacífica, razonable, lista para obedecer.” Pero, ¿no es gran parte de la música de “rock” hoy exactamente lo contrario? ¿No alienta en ella el espíritu de este mundo? Y el espíritu de este mundo es ‘terrenal, animal, demoníaco.’ Verdaderamente, ustedes los jóvenes pueden recibir daño de la música de “rock” a menos que ejerzan discriminación y moderación.—Sant. 3:15, 17.